El Concejo Deliberante de Santa Rosa aprobó el regreso del sistema de fotomultas en las rutas 7 y 50, una decisión que generó fuertes cuestionamientos de la oposición. La concejal Débora Quiroga aseguró que la intendenta Flor Destéfanis busca “recaudar” en medio de la crisis financiera del municipio.

La discusión por el regreso del sistema de fotomultas en Santa Rosa volvió a instalarse con fuerza en la agenda departamental. Tras meses de suspensión, el Honorable Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que restituye su funcionamiento en las rutas 7 y 50, decisión que generó un inmediato cruce político entre el oficialismo y la oposición.

La medida fue avalada el último martes, en una sesión donde la votación terminó siendo tan ajustada que debió definirse con el voto del presidente del Concejo, Leonardo Saile, quien acompañó la postura del justicialismo. De esta manera, el sistema volverá a operar en los próximos días, junto con los radares instalados en los principales accesos del departamento.

Críticas de la oposición

Una de las voces más críticas fue la de Débora Quiroga, concejal del bloque Ahora Santarrosinos, quien cuestionó abiertamente la decisión y apuntó contra la intendenta Flor Destéfanis.

“Siempre dijimos que tenía fines recaudatorios y no de prevención”, expresó en declaraciones a Radio Regional. Según la edil, la jefa comunal estaría impulsando el regreso de las fotomultas “por la necesidad de recaudar plata”, en un contexto donde —según afirmó— el municipio enfrenta dificultades financieras para cumplir con pagos a proveedores.

Quiroga también recordó que la derogación del sistema había sido promovida por la propia gestión municipal meses atrás, y que ahora, de manera contradictoria, se decidió reactivarlo. “Es la misma intendente que reconoce la crisis económica del municipio y que pidió un adelanto de fondos a la provincia”, remarcó.

Un debate que vuelve a dividir al Concejo

El tratamiento de la ordenanza dejó en evidencia la fuerte polarización política en el HCD del Este. Mientras el oficialismo defendió la necesidad de restablecer el sistema como herramienta de ordenamiento vial, los bloques opositores —Ahora Santarrosinos y Cambia Mendoza— votaron en contra, insistiendo en que la medida no apunta a la seguridad sino a incrementar la recaudación municipal.

Con la aprobación ya confirmada, el municipio deberá avanzar en la puesta en marcha del sistema, que volverá a fiscalizar excesos de velocidad y otras infracciones en los corredores más transitados del departamento.

La polémica, sin embargo, promete continuar: la oposición anticipó que seguirá cuestionando la implementación y los criterios de control, mientras que el oficialismo sostiene que se trata de una herramienta necesaria para mejorar la circulación y reducir riesgos en rutas clave.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *