La actividad se desarrolló en el marco del primer Simulacro Provincial ante Anegamientos e Inundaciones. En el departamento, el ejercicio tuvo lugar en la Escuela Técnica 4-120 y estuvo coordinado por Defensa Civil junto a la Dirección General de Escuelas.
Con el objetivo de fortalecer la preparación de la comunidad educativa frente a eventuales emergencias climáticas, la Dirección General de Escuelas y Defensa Civil llevaron adelante este miércoles el Primer Simulacro Provincial ante Anegamientos e Inundaciones, una iniciativa impulsada en el contexto de las previsiones vinculadas al fenómeno de El Niño.
En el departamento de San Martín, la actividad se desarrolló en la Escuela Técnica 4-120, donde alumnos, docentes y personal de la institución participaron de un ejercicio preventivo diseñado para actuar ante un escenario de inundación dentro del establecimiento.
El director de Defensa Civil de San Martín, Oscar Donaire, explicó que, en esta oportunidad, el tradicional simulacro sísmico fue reemplazado por una práctica enfocada en riesgos hídricos debido a las condiciones climáticas previstas para la provincia.
“En lugar del habitual ejercicio de evacuación por sismo, este año se decidió realizar un simulacro vinculado a inundaciones y anegamientos, teniendo en cuenta el contexto meteorológico actual”, señaló.
Durante el operativo, los estudiantes pusieron en práctica una serie de medidas preventivas establecidas para este tipo de contingencias. Entre ellas, elevar mochilas y pertenencias colocándolas sobre los bancos, desconectar equipos eléctricos de manera segura, mantenerse alejados de las ventanas y dejar las puertas abiertas para facilitar una eventual evacuación.
Posteriormente, se ensayó el procedimiento de traslado hacia sectores elevados del edificio escolar. La evacuación se realizó de manera ordenada, con los alumnos desplazándose en fila y acompañados por los docentes, quienes llevaron consigo los botiquines de primeros auxilios y los registros de asistencia.
El protocolo también contempla situaciones en las que la salida al exterior represente un riesgo. En esos casos, la comunidad educativa debe permanecer dentro del establecimiento hasta que Defensa Civil determine las condiciones adecuadas para una evacuación segura.
Desde el organismo destacaron la importancia de este tipo de prácticas para generar conciencia, reforzar conocimientos y mejorar la capacidad de respuesta de estudiantes y docentes ante eventos climáticos que puedan afectar la seguridad de los establecimientos educativos.