El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, encabezó una reunión en la que dio a conocer el balance de los refugios de invierno que funcionaron durante los meses más fríos del año, una estrategia de asistencia integral dirigida a personas en situación de extrema vulnerabilidad.
Durante 78 días, los refugios Huentala y Azul brindaron alojamiento, asistencia y herramientas de inclusión a más de 200 personas. Cerca de 40 lograron acceder a un empleo o reencontrarse con sus familias gracias al trabajo articulado entre el Municipio, empresas, organizaciones sociales y la Iglesia.
Del encuentro participaron representantes de empresas, organizaciones sociales, entidades religiosas y organismos provinciales que colaboraron en el funcionamiento de los albergues. El jefe comunal valoró especialmente el trabajo articulado entre el Estado, el sector privado y la sociedad civil para brindar acompañamiento y generar oportunidades concretas de inclusión.
Entre el 15 de junio y el 31 de agosto, los refugios Huentala y Azul permanecieron operativos durante 78 días consecutivos. En ese período, más de 200 personas recibieron contención, alojamiento y asistencia, además de acceder a distintas herramientas destinadas a impulsar su reinserción social.
Uno de los datos más destacados fue que alrededor de 40 personas lograron abandonar definitivamente la situación de calle tras conseguir empleo o restablecer vínculos con sus familias. A ello se sumó una amplia participación en capacitaciones laborales, acompañamiento psicológico y controles de salud, acciones que buscaron generar cambios sostenibles en el tiempo.
Según se informó, cerca de un centenar de asistentes formó parte de instancias de formación para el trabajo, mientras que los equipos interdisciplinarios realizaron más de cien intervenciones vinculadas al abordaje psicosocial y sanitario, incluyendo revisiones médicas y esquemas de vacunación.
Durante la presentación, Suarez remarcó que los resultados alcanzados son consecuencia del compromiso colectivo y de una mirada centrada en la persona. Además, agradeció el aporte de instituciones, empresas y profesionales que participaron de la iniciativa y confirmó que el esquema de cooperación continuará activo para afrontar futuras contingencias climáticas.
Historias que reflejan una transformación
Uno de los momentos más emotivos de la jornada estuvo marcado por la difusión de testimonios de personas que, tras atravesar situaciones de extrema vulnerabilidad, lograron reconstruir sus proyectos de vida.
Entre los casos expuestos se destacó el de Pablo, un hombre de 46 años que llegó desde Buenos Aires luego de ser víctima de una estafa laboral. Tras su paso por el refugio, consiguió insertarse nuevamente en el mercado de trabajo y reencontrarse con su familia.
También se compartió la experiencia de Matías, de 47 años, quien permaneció dos meses en situación de calle y logró superar un complejo cuadro depresivo. Con el acompañamiento municipal pudo actualizar su currículum y regresar a la actividad inmobiliaria.
Otro de los testimonios fue el de Pedro, de 56 años, que tras más de veinte años viviendo en espacios públicos logró poner en marcha un emprendimiento gastronómico dedicado a la elaboración de viandas. Por su parte, Sebastián, de 43 años, recuperó hábitos de vida, volvió a trabajar en su oficio técnico, alquiló una vivienda y retomó su pasión por la música.
Desde el Municipio señalaron que estas experiencias evidencian el valor de las alianzas entre los sectores público y privado, y demuestran que el acompañamiento sostenido puede convertirse en una herramienta concreta para transformar realidades y abrir nuevas oportunidades.