La Legislatura provincial aprobó una modificación del Código Contravencional que incrementa las penalidades para quienes arrojen basura en la vía pública, acequias y canales. La iniciativa había sido impulsada meses atrás por el intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez.

Con la aprobación unánime del Senado provincial, Mendoza cuenta desde ahora con herramientas más severas para sancionar a quienes generen basurales o arrojen residuos en espacios públicos y sistemas de drenaje. La reforma modifica la Ley 9.099, correspondiente al Código Contravencional, e incorpora multas más elevadas, arrestos y trabajo comunitario obligatorio para los infractores.

La nueva normativa alcanza a quienes depositen o acumulen residuos, escombros u otros elementos en calles, plazas, parques, acequias, canales, cursos de agua y otros espacios de uso público o privado. Las sanciones previstas van desde las 1.000 hasta las 2.000 Unidades Fijas, lo que representa montos de entre $600.000 y $1.200.000. Además, contempla arrestos de entre 10 y 20 días y la realización de 30 días de tareas comunitarias vinculadas a la limpieza.

Otro de los puntos incorporados establece que quienes cometan estas infracciones deberán hacerse cargo de los costos de remoción, limpieza y reparación de los daños ocasionados.

Castigos más duros para quienes afecten acequias y canales

La legislación prevé un agravamiento de las penas cuando la conducta afecte directamente la infraestructura hídrica o los sistemas de drenaje de la provincia.

En esos casos, las multas oscilarán entre 1.500 y 3.000 Unidades Fijas, mientras que las penas de arresto podrán extenderse de 15 a 25 días. A ello se suman 25 jornadas de trabajo comunitario orientadas a tareas de saneamiento y limpieza.

Asimismo, la reforma incorpora responsabilidades para empresas y personas jurídicas cuando las infracciones se cometan en su beneficio o en el marco de sus actividades. En esos casos, las multas podrán ubicarse entre las 5.000 y las 10.000 Unidades Fijas, sin perjuicio de otras sanciones complementarias.

La normativa también establece que las penas podrán duplicarse cuando las infracciones se produzcan en contextos de alertas meteorológicas o emergencias hidrológicas.

Un reclamo que venían impulsando los municipios

La aprobación de la modificación llega después de varios meses de reclamos por parte de distintos municipios y organismos provinciales que trabajan en el mantenimiento de acequias, cauces y canales.

Uno de los dirigentes que había planteado públicamente la necesidad de endurecer las sanciones fue el intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, quien advirtió en reiteradas oportunidades sobre los problemas que generan estas conductas para el ambiente, la limpieza urbana y el normal escurrimiento del agua.

Tras la sanción de la ley, el jefe comunal celebró la decisión y destacó el respaldo unánime obtenido en la Legislatura.

Según sostuvo, mantener limpios los canales y acequias no solo tiene un impacto ambiental y urbano, sino que también constituye una cuestión de seguridad ante posibles fenómenos climáticos que incrementen el caudal de agua y generen riesgos para la población.

Concientización y prevención

Desde el Gobierno provincial señalaron que el objetivo de la reforma no se limita únicamente a sancionar a quienes incumplen la normativa, sino también a fortalecer la conciencia ciudadana respecto del impacto que generan los residuos arrojados en sitios no autorizados.

La iniciativa busca desalentar prácticas que afectan el funcionamiento de la infraestructura hídrica, incrementan los costos de mantenimiento y generan riesgos durante períodos de lluvias intensas.

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