La denuncia, presentada hace pocos meses por la mujer, actualmente de 35 años, derivó en una serie de detenciones y en un resultado genético que terminó por sacudir el expediente: uno de los acusados, un efectivo de 29 años, resultó ser el padre biológico de un niño nacido producto de esos ataques.
La investigación por abusos sexuales intrafamiliares que habría permanecido oculta durante años terminó destapando en las últimas horas una trama estremecedora en el Este provincial y la captura este miércoles de un policía.
En el centro de la causa aparecen un padre y sus dos hijos varones, todos acusados de haber sometido sexualmente a una integrante de la misma familia desde que era adolescente.
La instrucción está a cargo del fiscal de Violencia de Género y Delitos contra la Integridad Sexual Federico Bergamín y tuvo su primer avance con la detención del progenitor del grupo familiar.
A medida que los detectives profundizaron las declaraciones y reunieron nuevas pruebas, otro de los hijos del acusado también quedó bajo la mira por abusar sexualmente de una de sus hijas, además de su hermana. El hombre fue detenido por orden judicial en esa causa e imputado por abuso sexual agravado. En su caso, la fiscalía también solicitó y obtuvo una medida de coerción para garantizar el avance de la causa.
Sin embargo, el episodio que terminó de revelar la magnitud del caso ocurrió con el tercer integrante del grupo familiar. La denunciante había manifestado que durante años fue víctima de abusos sexuales por parte de su padre y de sus hermanos, motivo por el cual desconocía quién era el verdadero padre biológico de uno de sus hijos, actualmente de 10 años.
La respuesta llegó a través del sistema CODIS, la herramienta utilizada para almacenar y comparar perfiles genéticos en investigaciones penales. Como uno de los sospechosos integraba la fuerza de seguridad provincial, los especialistas contaban con muestras en el registro que permitieron realizar el cotejo.
El resultado fue contundente: la compatibilidad genética determinó que el uniformado era el padre biológico del menor.
Con esa evidencia incorporada al expediente, el fiscal ordenó la captura del auxiliar, nacido el 12 de febrero de 1997 y que cumplía funciones en la Policía Rural Delegación Este. La medida se concretó durante la mañana del miércoles mediante un allanamiento realizado en una casa de Palmira.
El procedimiento concluyó con resultado positivo para su detención. Además, secuestraron su pistola Taurus calibre 9 milímetros provista, dos cargadores con 24 cartuchos, un chaleco balístico, municiones de distintos calibres y un teléfono celular, tal como establece el protocolo para este tipo de casos.
Tras el operativo, el sospechoso fue trasladado preventivamente a la Comisaría 28 y quedó alojado a disposición del fiscal, quien luego lo imputó por abuso sexual agravado.
La causa avanzó con los tres integrantes de la familia detenidos, mientras la fiscalía continuaba reuniendo pruebas para determinar la extensión de los abusos -número indeterminado de hechos- y las responsabilidades penales de cada uno de los acusados.
FUENTE: EL SOL