Actuales funcionarios, referentes territoriales y posibles precandidatos a distintos cargos participaron de un encuentro deportivo en el Este provincial. Más allá del resultado, la jornada estuvo marcada por el compañerismo, las charlas políticas y las especulaciones de cara al año electoral.
El fútbol volvió a convertirse en escenario de encuentro para la dirigencia política del Este mendocino. Este último sábado, referentes partidarios del radicalismo mendocino, funcionarios y posibles precandidatos para las elecciones del próximo año participaron de un partido amistoso que reunió a figuras de distintos sectores en una cancha de la región.
Aunque la excusa fue deportiva, el encuentro estuvo inevitablemente atravesado por la actualidad política. Entre jugadas, bromas y conversaciones al borde del campo de juego, no faltaron los análisis sobre el escenario electoral que comenzará a tomar forma en los próximos meses.
La jornada se desarrolló en un clima distendido, lejos de los discursos y los actos oficiales. Sin embargo, la presencia de varios nombres que suenan para integrar listas o disputar cargos en 2027 despertó el interés de quienes siguieron de cerca el partido.
Durante el encuentro hubo lugar para goles, atajadas, algunas discusiones propias del juego y, sobre todo, momentos de camaradería entre dirigentes que habitualmente se encuentran en ámbitos institucionales o partidarios.
Los participantes entre los que se destacaban, los actuales intendentes de Ciudad, Ulpiano Suarez (quien buscará la gobernación, Raúl Rufeil de San Martín y Mario Abed (Junín); enfatizaron el carácter recreativo de la iniciativa, que permitió compartir una tarde diferente y fortalecer vínculos entre dirigentes de distintos departamentos del Este provincial.
También participaron algunos legisladores provinciales junto con funcionarios de distintos departamentos y las especulaciones políticas estuvieron a la orden del día. Es que, a medida que se acerca el calendario electoral, cada aparición pública de los posibles candidatos comienza a ser observada con mayor atención.
Esta vez, la competencia se trasladó al campo de juego, donde por algunas horas las estrategias electorales quedaron de lado y fueron reemplazadas por pases, remates y alguna que otra gambeta.