El hecho ocurrió durante un procedimiento de rutina realizado por personal de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), que llevó a cabo controles de alcoholemia antes de la salida de las unidades. Al someter al conductor al test correspondiente arrojó un resultado de 0,51 gramos de alcohol por litro de sangre, valor que incumple la normativa vigente para conductores profesionales.
El operativo de control preventivo evitó una posible tragedia en la Terminal de Ómnibus de Mendoza, luego de que se detectara que un chofer de colectivo se encontraba alcoholizado y estaba a punto de iniciar un viaje de larga distancia hacia Buenos Aires.
Desde el organismo indicaron que el colectivo no partió hasta que la empresa dispuso de un chofer suplente, garantizando así la seguridad de los pasajeros. Además, se labraron las actas correspondientes y se dio inicio al proceso administrativo que prevé sanciones para el conductor y la empresa.